viernes, 31 de mayo de 2024

Impresión de realidad

 Impresión de realidad: La percepción intelectiva en la epistemología de Zubiri https://www.academia.edu/50380608/

Ignorar la mortalidad

 

Elogio de la irrelevancia irresponsable

Algunos dicen que hay que vivir para la muerte, planteamiento ofensivo para los deseos e incluso para el buen gusto. Tienen sin embargo a point en el hecho de que toda la vida humana y todo en sus prioridades tiene la marca de la naturaleza humana, y la muerte, más aún, la consciencia de la mortalidad, es parte integrante de esa naturaleza humana. Todo lo que somos y todo lo que ha hacemos lo hacemos, de hecho, en última instancia, porque somos mortales.

En esta terrible situación, la única aproximación que puede hacer la vida humana a la inmortalidad, o a la indiferencia a la muerte, no consiste en escapar realmente de ella (dado que en cierto modo constituye el paisaje) pero sí en hacer lo contrario de vivir para la muerte—vivir para la vida, y no prestar a la muerte sino la mínima atención indispensable. Sólo en última instancia hay que llegar a la última instancia. Ya le estoy dedicando demasiadas líneas.

La única manera posible de vivir como los imaginarios inmortales es hacer un derroche de la vida—como si fuese no escasa y preciosa, sino abundante y despilfarrable. No necesariamente un derroche ostentoso, sino sencillamente pasar la vida en la medida de lo posible como si no existiese la muerte—o como si la vida no estuviese marcada por la muerte. Desoyendo a quienes nos aconsejan vivir para la muerte, ya sean heideggerianos, legionarios, u otros novios de la muerte. 

Y es lo que hacemos, de hecho—vivir la vida como la vivimos, la mayor parte del tiempo, con sabiduría espontánea; como los auténticos Olímpicos, sin dedicarla a nada que suponga ahorrar méritos para nuestro estado muerto, sin ni siquiera ir buscando ningún tipo de intensidad o culminación de la vida.

Pues hay en esos trayectos de vida ejemplares o culminantes, en realidad, un trayecto hacia la muerte, una consciencia de la mortalidad —tenemos que hacer algo de utilidad porque tenemos la espada de Damocles de la extinción total (nuestra y de todo lo que apreciamos, y de todo lo demás también) perpetuamente encima. Tampoco es que lo que hagamos de útil vaya a cambiar para nada esa situación, sustancialmente considerada. Y de hecho hasta los inmortales mueren, o los matan, en muchos de los mundos paralelos —mundos de ficción— donde viven. No nos diferenciamos apenas nada de ellos.

Por tanto, el tiempo mejor empleado es el dedicado a vivir esta vida real que es tan irreal, el mayor de los videojuegos de realidad virtual — recreándonos inmersivamente en su propia irrealidad—en las cosas insustanciales—dedicando nuestro tiempo y atención al fútbol (aunque no en mi caso), al presente, a descubrir infinite riches in a little room, a las ensoñaciones, daydreaming o nightdreaming, a retorcar fotos, a escuchar conferencias sobre los paradigmas, y a escribir blogs. A sestear bajo las ramas, a embarcarse en actividades irrelevantes que ni son narrables ni nos acercan un centímetro más a la cumbre de los tiempos. ¡Hey, eso incluye leer a Heidegger!

 




 
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lunes, 27 de mayo de 2024

El show de Truman

 

The Truman Show. Dir. Peter Weir. Cast: Jim Carrey, Laura Linney, Ed Harris, Noah Emmerich, Natascha McElhone, Holland Taylor, Brian Delate, Paul Giamatti, Harry Shearer. USA, 1998.* Online at YouTube.*

 

 

sábado, 25 de mayo de 2024

Gustavo Bueno, Estroma

Retropost, 2014:

 
Nada es tan sólido como parece, ni la materia ni el mundo.

Comencemos con un vídeo de Gustavo Bueno, uno de los pocos intelectuales españoles que hacen un uso ejemplar de Internet y en concreto de YouTube:

 


Estos estromas de Gustavo Bueno, aunque puedan parecer un tanto vaporosos o generalistas, son un concepto útil para pensar la naturaleza vaporosa (o virtual, como me gusta decir a veces) de la realidad en general. Estos conceptos de la escuela materialista de Oviedo debería conjuntarse, explicarse y repensarse comparándolos con los frames o marcos de referencia teorizados por Erving Goffman. Cada objeto, cada unidad de la realidad (física o interaccional) y cada una de sus partes puede entenderse como un estroma o un marco, una unidad acotada que permite determinadas posibilidades de acción o invita determinada interacción en torno a ella; la realidad es la compleja estructuración de estos objetos cognitivos y estas subestructuras de percepción y acción.

También pueden relacionarse los estromas y los con las teorías psicológicas y sociológicas constructivistas, por ejemplo las enseñanas sobre la construcción social de la realidad de Berger y Luckmann, y de Schütz; y más modernamente con la psicología y lingüística cognitivistas que nos hablan del lenguaje como un factor primordial de construcción de la realidad virtual en la que habitamos. En cierto modo el aspecto lingüístico de esta teoría venía anticipado por algunos aspectos de la (por otra parte tendenciosa) teoría de Sapir y Whorf, pero un enfoque menos gramaticalista y más ideológico se lo daba Stuart Chase en The Tyranny of Words. Chase era, por su parte, en sociología y en economía, un seguidor de Thorstein Veblen, y también a Veblen podemos ascribirle una importante teoría del simbolismo social, de la virtualidad de lo real, y de la teatralidad en la vida social.

 Otras piezas invisibles o impalpables de construcción y organización de la realidad, aparte de estromas y marcos, o no tan aparte porque se superponen e interseccionan con ellos, son las ideas (platónicas o carnales), las palabras, y los memes. Que, según Dennett, incluirían a ambas categorías. Puede verse aquí a Dennett explicando su versión de la realidad (sus propios estromas) en esta conferencia sobre los memes considerados como virus mentales peligrosamente infecciosos. En cuanto al lenguaje y las palabras, y las Ideas, pusimos unas palabras sobre ellas aquí—en La caverna del Cerebro: El lenguaje como realidad virtual.

En suma, que estromas, memes, ideas, palabras y marcos son los elementos de construcción de la realidad humana en que vivimos, mundos no meramente físicos sino informacionales—mundos culturales, mentales e interaccionales, mundos de expectativas, percepciones y convenciones, que pueden construirse, desconstruirse, explorarse y cambiarse con palabras como éstas. Algunas de sus piezas se pueden mover con la mente, y su estructura cambia en cierta medida cuando la descubrimos y describimos. Construir y reconstruir estos mapas mentales del mundo, mapas que coinciden con el territorio, es lo que llamamos aprender, y comprender la realidad. Comprender la realidad es, también, redefinirla y construirla.






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viernes, 24 de mayo de 2024

Estado de Alarma

 

Estado de Alarma

Larvatus prodeo

 

Descartes no había elegido al azar hacer suya la divisa Larvatus prodeo. En las Cogitationes privatae escribe: "Igual que los actores, procurando esconder la vergüenza, se visten según el papel que representan, igual yo, en el momento de subir al escenario del mundo, en el que me he mantenido hasta ahora como espectador, avanzo ocultándome (larvatus prodeo)..." (Obras) y no pro deo, lo que querría decir delante de Dios...  Pero la homofonía, que solo la escritura saca del error, es aquí igualmente una máscara.

 

 (Michel Onfray, El cocodrilo de Aristótles, 107)

Adaptation, Appropriation, Retroaction

  Un interesante podcast sobre uno de mis artículos: en este caso un capítulo del libro  Books in Motion,  un libro sobre adaptaciones cine...