"Se percibe al instante lo que un hombre parece ser, pero no lo que realmente es".
(El Príncipe, cap. XVIII)
Maquiavelo insiste en la importancia de las apariencias. Después de todo, somos lo que representamos. Muy pocos pueden llegar a conocernos más allá de nuestra capa superficial, pues una cosa es lo que en verdad somos y otra, a veces muy diferente, lo que aparentamos.
De ahí que Maquiavelo haga hincapié en que debemos ser capaces de transmitir una apariencia adecuada; en el caso del príncipe, acorde con su condición. En definitiva, la enorme importancia de las apariencias. Tanto es así que Gracián nos recuerda: "Aun a la persona que no conocemos, por el porte la juzgamos."
(De Pedro Baños, El poder: Un estratega lee a Maquiavelo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario