miércoles, 4 de noviembre de 2026

Lo que los demás esperan

 

Descubrí que el acto de conocerme no es un destino, sino un proceso continuo. Cada día somos distintos. Evolucionamos, cambiamos, y la persona que creemos ser se transforma sin cesar. Pensar que nos conocemos es como mirar la superficie del agua y suponer que eso es todo el mar. Pero es en esas profundidades donde habita nuestra verdadera riqueza: los misterios, la luz, y también la sombra.

Desde pequeños, construimos una imagen de nosotros mismos basada en lo que los demás esperan. Nos vestimos con creencias heredadas, asumimos roles para encajar, para ser aceptados, par cumplir. Creamos un "yo" que, más que auténtico, es una máscara para complacer. Nos dicen qué está bien, qué no, qué nos hace dignos. Y, sin darnos cuenta, terminamos creyendo que somos ese disfraz.

El problema es que esa identidad fabricada se convierte en un obstáculo para conectar con nuestra esencia. Nos confunde, nos limita, nos aleja de lo verdadero. En cada ceremonia comenzé a soltar capas, a desmontar esas construcciones, y, con ello, a reconectar con lo auténtico. Y no hay mayor libertad que vivir desde ese lugar. 

 

(Ana de la Lastra, Donde muere el miedo) 

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